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II RAID BMW – MOTORRAD

 

El pasado 30 de Septiembre el equipo Pato Azul ( Antonio y Mar ) tuvimos el placer de participar en el II Raid BMW – Motorrad.

 

Todo fue gracias a Andrés, un buen colega cuatrero que a través de Miguel Ángel, amigo de Andrés, motorista perteneciente a un foro de moteros BMW y uno de los organizadores, le pidió si podíamos ir tres vehículos 4x4 para darles cobertura de asistencia en la ruta. La asistencia consistía  en llevar agua, bebidas y comidas energéticas, equipo de los pilotos, así como una camilla y equipo médico, además de llevar algunos pasajeros de la organización. El tercer coche fue el de Agustín, otro viejo amigo del mundo del 4x4 con el que hemos vivido mil aventuras.

 

Resaltar la perfecta organización, en la que no faltó ni un solo detalle, nada se dejó a la improvisación.

 

La ruta se desarrolló por los arenales de Segovia 160 kilómetros de pistas  y arena que hizo las delicias para moteros y “cuatreros”.

 

El Viernes 29, Mar y yo salimos de Madrid, lo mejor será dormir en el punto de salida, ya que si salimos el mismo Sábado de Madrid será un duro madrugón, que se lo digan a Agus y Marisa que así lo hicieron.

 

El alojamiento elegido por la organización, Alojamiento rural el Sexmo, más que correcto y a un precio de los que ya no se encuentran.

 

Llegamos de noche, el ambiente nos empieza a encandilar, motos por todos lados y mucha animación.

 

Durante la cena tuvimos el primer contacto con los asistentes, el buen rollo nos recordaba a nuestras concentraciones 4x4.

 

Buena y abundante cena sirvieron para degustar un buen rato de tertulia para contarnos nuestras batallitas, se estaba a gusto pero mejor “plegar velas”, mañana el madrugón será de órdago.

 

El desayuno a las 7h, yo tengo que ir a montar emisora , gps, etc. al coche y prepararlo para la ruta.

 

La organización dividió las 35 motos en grupos. Los Coches iríamos, uno en cabeza, el segundo en medio y el último sería el coche escoba además de llevar el equipo médico.

 

Sobre las 8:30h salimos los primeros, a nosotros nos tocó ir en cabeza con el primer grupo en el que se encontraba un periodista que iba a cubrir el evento. En nuestro coche también vinieron Paula de la organización y Rosa, agradable compañía, por cierto.

 

Por fin salimos, entramos en pista entre impresionantes pinares, no habíamos recorrido ni 500 m  cuando nos encontramos a un piloto en el suelo, enseguida nos bajamos para ayudarle, era el periodista, no se había hecho más que rasguños pero la moto sin haberse hecho mucho se quedó sin opción de seguir. Había que remolcarla hasta el próximo y cercano pueblo, en la maniobra de remolque por otra moto se produce otra caída, menos mal que a baja velocidad, pero nos dejó con el corazón en un puño, nos sentimos impotentes de no poder hacer nada mientras veíamos la caída, unos rasguños más para el piloto y el disgusto que se llevó el hombre. Finalmente pudo solucionar el rescate de la moto y seguir en el coche de Agus el resto del recorrido.

 

Los kilómetros se iban sucediendo y todos gozando de nuestras máquinas, la arena estaba apelmazada por la humedad y aunque divertida no estaba en su punto, algunos moteros, los menos expertos,  seguro que lo agradecieron pues gobernar esas monturas en este elemento requiere mucha práctica y técnica.

 

En algunos momentos tuvimos que improvisar para retomar el rutómetro, ya que, por algún despiste nuestro o algún error del road book nos hizo perdernos entre auténticos laberintos entre pinos, para nosotros un incentivo mas, navegando con gps sin más referencia que un punto a varios km en línea recta.

 

Llegó la hora de la comida, después de un poco de lío conseguimos ir agrupándonos y llegar al restaurante. El menú elegido por el médico, una buena inyección de hidratos de carbono, macarrones, y de proteínas, un bistec con todas la letras, imposible terminárselo, al menos el sector 4x4 que no tenemos el gran desgaste físico que  sufren en las motos.

 

Después de comer dimos aire a una rueda que había pinchado, fue reparada con kit repara-pinchazos con éxito, aguantó el resto de ruta. Foto de familia y seguimos haciendo camino, aún quedan 60 km y por lo visto con más arena que en la mañana.

 

Para poner a prueba la resistencia de los motoristas y endurecer aún mas el raid,  comienza a llover, de forma intermitente pero en algunos casos los chaparrones son intensos, pero ellos siguen, no hay forma de hacerles retirarse, esta gente son de otra madera.

 

Como postre, al gran día que estamos viviendo, la organización ha previsto hacer una parada en una gran explanada llana pero con superficie arenosa, donde aquellos que quisieron pudieron poner a prueba sus dotes de control de sus máquinas, un bonito espectáculo, desde luego. Algunas caídas sin importancia se dieron en el lugar, hasta que Ernesto quiso dar un toque de emoción  pegándose un “vuelo sin motor”, todos nos asustamos, incluido el mismo, pero después de unos segundos que parecieron horas, se levantó sin mas lesión que un dedo de la mano tocado, pero pudo seguir sin novedad hasta el hotel.  Yo estaba tan cerca de la caída que quedé rebozado de la arena que levantó la moto.

 

La noche se iba haciendo dueña del lugar por lo que decidimos seguir los últimos kilómetros hasta el hotel por las pistas que hacen las funciones de vía de servicio de la carretera.

 

Llegamos al final de la ruta, en el hotel se van congregando los intrépidos jinetes, ellos se quedarán a pasar la noche en el hotel nosotros volvemos a casa.

 

Atrás dejamos un intenso día lleno de anécdotas, buenos momentos de conducción y por supuesto nuevos amigos que sin duda volveremos a ver.

 

Resaltar que uno de los participantes del raid  participó en el último Dakar, llegando como un gran campeón al lago rosa.

 

También merece una mención especial la única fémina que participó en el raid y completó el recorrido como la que mas, olé.

 

Por último comentar lo que son las casualidades de la vida, la mayoría de los asistentes conocen a mi primo Ricardo, motero y profesional del mundo de las motos, allí, como representación de www.boxertodo.com estaba el entrañable Ernesto, al tuvimos el placer de conocer y que sin duda volveremos a ver.

 

Bueno chavales, gracias por tan buena experiencia, nos vemos en esos recónditos caminos.

 

Antonio y Mar, Pato azul.

 

 

Ver fotos de la ruta

 

 

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