Senderos de Galicia ( De Redondela a Cristiñade)
Hola
Patos y demás amantes del 4x4, estaréis pensando que ya se han acabado las
vacaciones y otra vez volveremos a encontrarnos por esos caminos de los que
tanto nos gusta disfrutar con nuestros vehículos, pues es cierto aunque tenemos
que poneros los dientes largos y deciros que los Patos Jimny Azul y Terrano II,
aprovechando que estábamos de turismo por Galicia y a través de Antonio
(componente del Jimny azul) que contactó con David G. Legido (Senderos de
Galicia) nos dispusimos a no hacer tan largo el parón de ésta, nuestra afición,
y decidimos realizar esta ruta por Galicia que a continuación pasamos a
relataros.
Todo empezó en nuestro centro de acampada en Cangas, una maravillosa villa en la
provincia de Pontevedra más concretamente en el municipio de Cangas de Morrazo,
situado en la ría de Vigo. De ahí partimos a las 9:30h los Patos Mar y Antonio
como copilota y piloto del Jimny Azul y Paloma y Enrique como copilota y piloto
del Terrano II. El punto de partida era Redondela pueblo cercano a Vigo, nos
costó un poco encontrarlo ya que, aunque bien indicado, unas obras en las
carreteras hicieron que nos despistáramos y diéramos algunas vueltas mas de las
esperadas.
Ya con la localización exacta del inicio pusimos los cuentakilómetros a cero y
empezamos la ruta. Esta ruta tenia la particularidad de que iba a ser como las
de antes, de rutómetro e intuición, ya que aunque pronto vimos que el rutómetro
estaba muy exacto no disponíamos ni de puntos GPS ni de ayudas de cartografía y
ordenador.
Nada más dejar asfalto pudimos comprobar la belleza de los paisajes Gallegos,
pues aunque el verano estaba siendo muy seco aquí se ve que el verdor de los
bosques y la gran vegetación nos iban a acompañar durante bastante tiempo de
nuestro recorrido. La zona por la que trascurríamos eran grandes cortafuegos que
se hacían entretenidos, agradables y nos hacían disfrutar, pero ojo con agua y
barro no quiero saber como sería aquello.
Siguiendo las indicaciones del rutómetro, llegamos a un cortafuegos que tenía
varias opciones, el de atacarlo o el de tomar una pista alternativa; nosotros
después de bajar para comprobar su estado decidimos tomar la alternativa ya que,
aunque accesible, tenía una zona final de subida con trialeras de piedras
sueltas y un escalón algo elevado.
Ya otra vez en ruta, seguimos por una zona de senderismo y con unas vistas
espectaculares de la ensenada de Vilaboa e isla de San Simón, en el interior de
la ría de Vigo, aunque un poco de bruma hacía que el espectáculo no fuera del
todo perfecto.
Después de hacer unas fotos continuamos hacia el Galleiro, zona en la cual con
lluvia se forman unas pozas con vistas hacia la ensenada, pero claro con estos
calores lo único que comprobamos fue lo que aquello será en época de aguas.
Ahora nos tocaba bajar ya que hasta el momento todo había sido subida, el
descenso lo hicimos por un cortafuegos con una trialera que nos hizo descender
con reductora y despacito, eso si disfrutando el momento. Luego siguiendo
rutómetro llegamos hasta un mirador con vistas espectaculares del aeropuerto de
Vigo, Islas Cíes, Pontearéas y Monte Galleiro, aquí tomamos un tentempié y
disfrutamos de la soledad y del paisaje.
Recuperadas las fuerzas seguimos por las buenas indicaciones del rutómetro por
zonas boscosas y después de atravesar varios pueblos y la N-120 dimos con
nuestros vehículos en las inmediaciones del faro de Budiño donde había unas
zonas recreativas y de práctica de escalada. Lo que nos esperaba ya era
prácticamente pistas en muy buen estado y después de varios Km. y con unas
pequeñas confusiones tal vez por la fatiga y la cantidad de pistas que nos
hicieron despistarnos, fuimos a parar a un merendero con unos Cruceiros en la
zona. Debía estar muy cerca del final de ruta, por lo que decidimos dar por
concluida dicha ruta ya que no disponíamos de pan para la comida y preferíamos
comer en Cangas. Así que dicho y hecho pusimos rumbo a Cangas.
Ya
el remate de esta bonita ruta estuvo que al llegar al puente que cruza la ría de
Vigo estaba con una bruma que parecía que estábamos en Londres.
Desde aquí agradecer a David su desinteresada ayuda y su fantástico rutómetro
por el día tan aventurero que nos hizo pasar.


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Terrano negociando
cortafuegos
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Paisaje
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Caballo salvaje
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Panorámica
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Algunos expedicionarios
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En el mirador
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En el mirador
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Naturaleza salvaje
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Las máquinas
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Perspectiva del
cortafuegos
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Subiendo cortafuegos
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Bajada entretenida
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Suelo de madera
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Bajada en reductora
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Terracan en trialera
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