GREDOS INHÓSPITO
(Crónica de Angel L. Díaz)
A las 8,00 de la mañana estábamos convocados en
la gasolinera de la vía de servicio del Pinar de Las Rozas Agustín, Jesús,
Carlos, Juan Ox, Adolfo, Fran y Montoro como invitados y Gregorio, Antonio,
Juan y yo mismo, Angel como miembros de Los Patos para realizar esta ruta. Una
vez aprovisionados de pan y otras viandas partimos hacia Piedrahita donde
empezará la ruta que luego nos llevará al pueblo de Hoyocasero.
El punto de salida estaba situado a
la entrada de Piedrahita, en el lugar donde ponen el mercado todos los martes.
Allí nos esperaba mi madre (todo sea dicho de paso), que había sido
nuestro
enlace con el parte meteorológico de primera mano durante toda la semana pasada.
Nos había venido informando del estado del puerto de Peñanegra, al que
tendríamos que ascender en primer lugar para dar comienzo la ruta, y que había
estado cerrado el martes anterior y con cadenas el miércoles.
Una vez recibido el último parte del
tiempo se organizan los grupos. En el primero parten Agustín, Jesús, Carlos y
Gregorio. En el segundo Juan, Juan Ox y Antonio. Y en el tercero Adolfo, Fran,
Montoro y Angel. El primer grupo fue reportando en su ascenso a Peñanegra el
buen estado de la carretera y el precioso día que se nos presentaba. Con estas
expectativas superamos los tres grupos los 1.980 m. de altitud de Peñanegra y
pudimos contemplar al fondo "el inhóspito Gredos" con sus cumbres nevadas y
relucientes con los rayos del sol.
Enseguida empezamos a tocar tierra, ¡qué digo
tierra! ¡¡¡Nieve!!! -grita Gregorio desde su privilegiado primer puesto-
"Estoy pisando nieve virgen", decía. El grupo empezó a sentir una sensación
especial al oír la noticia. Nos había salido redondo, después de la
incertidumbre sobre si se podría realizar la ruta o no.
La travesía sigue su curso hacia san Bartolomé
de Tormes cuando nos damos cuenta de que contamos con un invitado de excepción.
¿Un invitado? je, je ¡Se había colado! Torrente si, si, Torrente era él, pero
venía sin su escudo del Atleti y camuflado con el Wrangler de nuestro cofrade
Adolfo y su mismísimo sombrero. Tuvimos la suerte de contar con su compañía
durante todo el día.
Seguimos avanzando entre paisajes de riscos y
ríos con frescor y belleza propia de la zona (como se nota que es mi tierra),
cuando llegamos a la parada de rigor para tomar un aperitivo, que es donde se
cambian impresiones de lo que se ha ido viviendo en la ruta. Todos estábamos
encantados por la nieve.
Después de recargar fuerzas comenzamos, esta
vez, con nuestro grupo en primera posición. Torrente, quiero decir, Adolfo en
cabeza. Recorrimos unos bosques y llegamos a un camino que nos conducirá al
parador nacional de Gredos, pero antes nos las tuvimos que ver con un montón de
nieve que nos puso muy difícil avanzar. Nuestro amigo Adolfo estaba entusiasmado
por abrir camino en la nieve virgen. Llegamos a una pequeña subida que había
que salvar con un poco de inercia, que conseguimos todos pasar.
Por fin llegamos al parador, para luego entrar
en una zona de picnic, donde comenzó una agradable comida en el campo. Hubo
viandas de todo tipo y nuestro Pato Juan de Cádiz trajo polvorones, roscos de
vino y una botellita de anís de 55 graditos, para entrar en calor. Una vez
terminada la comida se sortearon dos mochilas que correspondieron a Agustín y
Montoro.
Lo primero que recorrimos por la tarde fue una
zona a la que denominamos "bucle Mexcar", ya que se le ocurrió a nuestro amigo
Carlos Martínez en la preparación de la ruta la semana anterior, que culminaría
con un vadeo algo profundo que hizo que Adolfo mojara su montura y fuese preciso
parar para poner un poco de "siete en uno" que nos proporcionaría Juan, y que
pondría en el motor Fran.
Esto nos llevaría casi al final de la jornada,
cuando Gregorio quiso amenizarnos la tarde sacándole del barro. Se había quedado
en último lugar para hacer unas fotos en un barrizal, cuando Juan Ox se dió
cuenta que no venía detrás, ya que quiso recoger a su hijo y copiloto marcha
atrás, y se metió en la cuneta. Empezamos a sacar útiles de desatasco y a poner
las eslingas al Toyota de Agustín. Colocamos planchas y tablones para ayudarle a
salir, pero no lo conseguimos. Tuvimos que enganchar al Toyota el coche de Fran
para ejercer más fuerza y poder sacarle de esa cuneta. Una vez logrado empezamos
con las despedidas y el regreso a nuestras humildes moradas….
Queremos decir que todo el mundo nos expresó su
agradecimiento por la organización de la ruta y fuimos gratamente felicitados
por como salió todo, pero hemos de decir que con gente tan encantadora y tan en
nuestra onda como nuestros invitados es muy fácil que todo salga bien.
¡¡Que no se me olvide!!. Gracias Torrente por
amenizarnos el día. (Gracias Adolfo).
GREDOS INHÓSPITO (14 Diciembre 2002)
(Crónica de
Antonio García)
Esta ruta la organizamos Los Patos 4x4 para invitar a
nuestros amigos de la Cofradía de Navegantes otros seguidores de nuestro club.
Uno de los motivos era conmemorar el 1º año de nuestra web y sus 5.000 visitas.
Estuvimos toda la
semana muy pendientes del parte meteorológico, pues no era muy optimista y
sabíamos de primera mano que el puerto que, ineludiblemente, teníamos que
coronar para salir a pista estaba cerrado y ya era Miércoles.
Cuando parecía que
tendríamos que llevar a cabo una la ruta alternativa, la suerte se puso de
nuestro lado y nos acompañó hasta el final, pues el jueves se abrió el puerto
sólo con cadenas, pero el viernes llovió a placer, consiguiendo que el sábado
estuviera en buenas condiciones; con pequeñas dudas decidimos hacer la ruta
programada sin saber muy bien qué nos esperaba, una de las singladuras más
satisfactorias que hemos vivido últimamente.
Llegó el ansiado día,
Los Patos, activos para que no falte ningún detalle, madrugamos para aprovechar
el día, pues el punto de comienzo de la ruta se encuentra a unos 170 km. y ahora
en invierno anochece antes.
Nos fuimos agrupando en
la gasolinera fijada el equipo, que finalmente, estuvo compuesto por 10
vehículos, pues hubo dos bajas de última hora, y partimos dirección Avila. Una
vez en Piedrahita nos dividimos en 3 grupos y con un intervalo de 15 minutos
vamos saliendo.
A medida que vamos
subiendo comenzamos a ver las cunetas blancas,
algunas curvas muy cerradas aún
tienen hielo, por lo que por las emisoras se recomienda precaución. El paisaje,
cada vez más blanco y a su vez más hermoso. Todo eran exclamaciones por radio,
no parábamos de sorprendernos y el toque final en la cima del puerto, a 1.900 m,
fue la cuerda de Gredos con su manto nevado que nos deja helados (nunca mejor
dicho), las fotos dan buena fe de ello.
Nada más tomar contacto
con dos de los elementos que más pueden gustar a un aficionado al 4x4 (nieve y
barro), el Landcruiser de Agus y Marisa, que iba abriendo el camino, al evitar
unas socavones, da con su vientre en el gélido suelo, mientras desesperadamente
agitaba sus “extremidades” para salir de aquella trampa. Tuvo que ser rescatado
por el rugiente Galloper de Gregorio y Javi, un tironcito de
eslinga listos para seguir, los otros dos grupos ya iban en preaviso para saber
cuál era el paso adecuado.
De aquí en adelante no
dejamos de sorprendernos de lo que allí estábamos
experimentando, pisando nieve
virgen a lo largo de casi todo el recorrido (asignatura pendiente de los
miembros del club hasta la fecha), pozas de agua, que sin ser peligrosas, daban
un toque más de sabor a una travesía que no tenía desperdicio. En buena parte
del recorrido nuestro rumbo nos permitía deleitarnos con la Sierra de Gredos
como si de los propios Alpes se tratara.
Un mal “endémico”
empezó a hacer mella en algunas de nuestras emisoras, hasta 3 dejaron de emitir,
por lo que decidimos hacer de los dos grupos de 3 monturas uno de 6. En las
zonas algo complicadas aprovechábamos para reagruparnos e ir comentando las
anécdotas y sensaciones del día, que no eran pocas.
Uno de los pasos fue
una subida pronunciada bastante irregular y con roca, provocando la nieve y el
barro falta de tracción de algunos 4x4, sobre todo los que montaban ruedas de
carretera, con el agravante que la explanada para tomar carrerilla estaba
repleta de nieve. Después de varios intentos uno a uno iban subiendo nuestras
máquinas, esta zona fue otro ingrediente para contribuir al éxito de la
excursión.
Como estaba previsto,
llegamos a la zona que elegimos para comer, un bello paraje con mesas y bancos
de piedra, la comida fue una fiesta, el ambiente, como es habitual, estupendo,
mucho humor y sin faltar dulces navideños.Después de comer sorteamos las dos mochilas de aventura
entre los asistentes, siendo Montoro y Agus los afortunados, unas fotos para
conservar “tan solemne acto de la entrega de premios” y continuamos camino, esta
vez todos juntos, puesto que no quedaba mucho para finalizar.
En el último tramo
atravesamos un gran charco en el que Adolfo hundió su wrangler sin problema
aparente, pues lo salvó sin más, pero se le paró el coche inmediatamente
después. La rápida acción de todos, abriendo capó, y viendo qué era lo que
fallaba, con remedios incluidos, hizo que no pasara de una mera anécdota, aunque
su cara perdió el color durante unos minutos.
Cuando dábamos las
últimas “pinceladas” a la ruta, Gregorio, en una maniobra de marcha atrás para
coger a Javi,
que quedó atrás para grabar con su cámara a todos el paso por un barrizal, se
queda con las ruedas del lado izquierdo hundidas en una zanja, con medio metro
de agua y fango. Por ser el último de la caravana y uno de los que se quedó sin
emisora y sin cobertura en el móvil, tuvo que esperar a que Juan OX y Celia
fueran a buscarles y así avisar del incidente.
Después de una hora,
diversos intentos, bastante material de desatasco y el empeño de Javi
en sacar su coche sin importarle ponerse “hasta las cejas” de barro y dándole a
la pala con un “par”, salió eslingado por el Landcruiser de Agustín (deseoso de
devolverle la pelota a Gregorio por la de por la mañana) y el Jeep Wrangler de
Fran, que a su vez tiraba del de Agus. Está claro que Gregorio y Javi
no querían volver sin demostrar prácticamente como se rescata un coche.
Por último, despedidas,
agradecimientos a Los Patos y regreso a casa con un gran sabor de boca.
Desde aquí queremos
resaltar el buen ambiente, compañerismo, buen humor y la colaboración de todos
los asistentes para que esta ruta resultara un rotundo éxito.
Los asistentes fuimos:
-Gregorio y Javi
(Pato Plata) Espíritu de equipo familiar
-Angel (Pato Feroza)
El “mapero” de los mapas
-Juan y Salud (Pato
Rojo) Los de Cádiz no quedaron atrás
-Antonio y Mar (Pato
Azul)
-Fran y Rosa (Wrangler) Siempre alerta para servir
-Juan Ox y Celia (Jimny) Grandes compañeros de aventuras con el soporte técnico siempre a punto
-Adolfo y Carlos (Wrangler) Torrente con su copi canguro para saltar en el Jeep
-Montoro (Frontera)
El llanero solitario
-Agustín y Marisa (LandCruiser) Con su afán de relacionarse parecían estar en todos los sitios a la vez
-Carlos Abajas (Galloper
Excede) Para ser nobel no se dejó pisar

Fotos de Antonio García
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Sierra de Gredos |
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Sierra de Gredos
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Grupo 2º
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Grupo 2º
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Guerra de nieve
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Jimny polar
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Celia y Juan Ox
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Patos gaditanos
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¿Donde está el camino?
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¿Donde está el camino?
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Camuflados en la nieve
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Parada técnica
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! Qué frío ¡
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¡Arribaaaa Ox!
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¡ Arribaaaaa ! |
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¡ Arribaaaaa !
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Siguiendo el rumbo
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Salimos al asfalto
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Chocolate Ox
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El grupo
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Reagrupamiento
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Rescate de Gregorio
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Rescate de Gregorio
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Paisaje nevado
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Gracias Juan Ox por cedernos tus fotos
Gracias Agustín por cedernos tus fotos
