
Gracias a la iniciativa de Agustín Redondo, uno de los
componentes de la lista, que nos agrupa en Internet a los propietarios de un
Suzuki Jimny, pudimos disfrutar del día que a continuación os relatamos.
El punto de encuentro fue en una gasolinera de la N VI, con poco retraso nos
reunimos allí 11 vehículos, 9 de los cuales Jimnys, un Montero y un Landcruiser,
cortos ambos. Reparto de rutómetros, un poquito de charla y nos ponemos en
marcha, ¡¡ que caravana más espectacular !!, era el punto de atención en la
carretera.
Nos
dirigimos hacia el comienzo de la ruta, San Rafael, lugar donde empezamos a ver
un blanco paisaje. Dada la situación metereológica de los días anteriores al día
señalado sabíamos que la diversión estaba asegurada, nieve, barro, vadeos y
frío, en fin todo aquello que un aficionado al 4x4 más desea, además de otros
muchos alicientes, como ver a algunos colegas y conocer personalmente a los que
aún no teníamos el gusto.
Para cumplir con la legislación vigente nos dividimos en dos grupos, decidimos
que en cada grupo iría un coche de los “grandes” y uno de los dos Jimnys que
carecían de emisora. Cinco minutos más tarde sale el primer grupo y a los 15
min. siguientes sale el segundo. El rutómetro, aunque su formato narrado parecía
que iba a dar lugar a múltiples errores no fue así, y solo pequeñas
equivocaciones de navegación, lógicas en cualquier ruta, ya que el campo es muy
cambiante.
El contacto entre grupos no se pierde en ningún momento por radio, muy útil para
coordinar el desarrollo de la excursión, evitar agrupamientos indeseados y estar
al corriente de cualquier posible incidencia. De hecho, el primer grupo nos
avisó en una ocasión para que paráramos porque ellos tuvieron que detenerse para
ayudar a un vehículo de otra expedición que se había empanzado en el barro, mala
suerte para los que íbamos en el segundo grupo, ya que nos perdimos el rescate.
Nosotros vamos en el segundo grupo, no se puede pedir más el paisaje es
precioso, la nieve nos acompaña, y algún vadeo que
sin
ser espectacular, está divertido y es motivo de alguna foto de recuerdo y parar
para disfrutarlo tomando un cervecita. Algunas zonas embarradas piden máxima
atención pues los coches van de un lado a otro. Disfruté mucho recorriendo un
buen trecho con el 4x4 de lado, la dirección contravolanteada para recuperar el
sentido de la marcha e incluso en algunas zonas rápidas, y en apariencia
fáciles, había que tener cuidado por que el coche se deslizaba que daba gusto.
Algo que nunca había experimentado hasta la fecha es entrar en enormes charcos
con capas de hielo de hasta 2 cm , que veías como cedía a nuestro paso, los
golpeteos producidos por el hielo al dar en los bajos daban bastante respeto,
pero la experiencia fue apasionante, para ese día bauticé mi Jimny el
“Rompehielos”.
Dado que la lluvia desde muy temprano hizo acto de presencia, y ante la
inminente hora de la comida, recibimos una llamada de Angel (fray) del grupo 1
diciendo que disponen de una casa en
las
cercanías y decidimos aceptar su amable ofrecimiento. El lugar parecía concebido
para nuestros propósitos, un gran espacio cubierto y con todas las comodidades,
la comida no fue toda la fiesta que estamos acostumbrados por la incidencia en
el coche de Andrés. Justo llegando al pueblo de Angel, Andrés
se
queda literalmente con la palanca de cambios en la mano, después de varios
escarceos mecánicos, liderados por Juanan y su súper herramienta, nos damos por
vencidos, hay que llevar el coche a un taller, por lo que después de comer nos
despedimos de Andrés, Juan Antonio y familia y Javi, estos dos últimos se
ofrecieron para ejercer de escuderos de la montura herida, gracias a ellos
nosotros pudimos seguir la singladura más tranquilos.
La tarde tampoco estuvo exenta de emociones, dado que ya sólo quedábamos 8
coches fuimos en un solo grupo, el desarrollo sigue con la misma tónica que la
mañana, los elementos de rodadura nos ofrecen el juego que más nos gusta,
algunas zonas de barro, dificultan el paso de algunos vehículos hasta que el
Jimny de Beto se queda pegado al suelo (las ruedas de serie no ayudan), en unos
minutos con un tirón de eslinga, desde el poderoso Toyota de Raúl, y unos
empujones de Alvaro y Malofeca es suficiente para seguir la marcha.
La
noche cae sobre nuestras cabezas y la ruta sigue su curso, cuando nos queremos
dar cuenta estamos totalmente a oscuras, no está mal, un tramo nocturno dará una
de las últimas emociones del día, ¡¡ y tanto!! , llegamos a un tramo entre
árboles muy cerrados y no es fácil seguir el rutómetro. Agustín y Marcelo se
bajan andando una buena cuesta para ver si hay salida, Alvaro les sigue con su
Jimny rojo y nos avisa de que efectivamente podemos pasar, nos da unas
indicaciones porque es un paso lateral que aumenta su dificultad ya que el piso
está resbaladizo.
Encontramos otro paso que tiene unas rocas puntiagudas con mala pinta y los
coches que no están elevados tienen que pasar pisando con las ruedas del lado
izquierdo sobre las piedras. Después la bajada, al ser muy técnica requería de
la primera reductora, pasamos por otro de los numerosos puentes romanos que
durante el día hemos cruzado. Poco después estamos en La Velilla, pueblo en el
que decidimos dar por concluida la ruta, aunque Pedraza, población en la que
acaba la travesía está cerca, nos damos por satisfechos por la experiencia y
optamos por ir a tomar un café y comentar las sensaciones del día y
confraternizar más, si cabe.
Unas últimas fotos y despedida, eso si, con la promesa de
que hay que repetir.
-Agradecemos la iniciativa y el trabajo de Agustín para llevar a buen fin la
II KDD JIMNY.
-Sentimos la incidencia de Andrés, aunque sólo sea por eso ¡ hay que repetir!
-Felicitamos a
todos los asistentes
por el buen ambiente, compañerismo y buen humor que reinó todo
el día.
-Mención especial, al esfuerzo de Juan Carlos de venir desde León para asistir.
-1º
premio a Arturo, el rutero más joven, de la expedición.
-También agradecer el ofrecimiento de Angel y Angela de su casa en la sierra
para que pudiéramos comer a cubierto de la lluvia.
-Y
para los jimnastas que por un motivo u otro no pudieron asistir, que sepáis que
nos acordamos de vosotros.
Antonio (Pato azul)


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Camino de la aventura
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Camino de la Aventura
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Organizando grupos
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El rompehielos
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Hasta los faros
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Vadeo bonito
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Coches posando
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Buscando solución
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Comida rutera
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Anocheciendo en la nieve
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Estudiando el rumbo
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Final feliz
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